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23

Jul

¿Cuanto dura la vida? Lo que te toma respirar.

No es cierto que uno viva 70,  80  o 90 años.  En realidad la vida es un segundo, un momento. Inhalas, Exhalas. El tiempo que eso te tome, eso es lo que dura tu vida.  Eso es lo que es. Es hoy, es ahora.  

Funciona como un juego en el que a cada uno se le entrega una ficha para apostarlo todo - o nada- con cada respiración.

Tan poderosos como nuestra imaginación; tan vulnerables como nuestros miedos.   Vamos inconscientes, jugando cada ficha pensando que tenemos muchas más a disposición:  no es verdad.

Tan poderosos como nuestra imaginación; tan vulnerables como nuestros miedos. Actuamos como si esas fichas nos pertenecieran. Y así sostenemos el aliento para no decir lo que pensamos, para negarnos lo que sentimos. Para acelerarlo todo, para vivir más rápido, para apurarnos, para llegar, negándonos tiempo para vivir, para respirar.

No hace mucho, mis ojos no resistían ver el delgado aliento y la voz cansada de papá.  Hoy él sigue respirando, cada vez un poquito más fuerte. Pensaba en eso hoy, cuando la vida me enseñó que yo también me juego mis fichas. Una a la vez, todo o nada.

Deja de correr. Suelta.  Respira.

17

Apr

6 hojas rojas

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Son 2.190 Lunas.

Llenas, crecientes y menguantes. Hace poco hubo una roja, que recibí con aromas de miel, vainilla y cacao.  Aquella Luna roja, me recordó a las hojas que tiemblan en las copas de los árboles hasta que no pueden más y, vencidas por el viento, dibujan senderos sin principio ni final. Da lo mismo.

Andar en ellos  invita a pensar que lo más importante es el camino; saberlo transitar.  

Suelo tomar una de esas hojas crujientes y la conservo hasta que termine el invierno. Siempre una por otoño. Seis en total.

Y aquí estamos Buenos Aires al cabo de 6 hojas, aún aprendiendo a caminar.

09

Sep

Grace Cathedral of San Francisco

Grace Cathedral of San Francisco

24

Aug

Decir algo en nombre propio es muy curioso; porque no es en absoluto en el momento en que uno se toma por un yo, una persona o un sujeto, cuando se habla en su nombre. Al contrario, un individuo adquiere un verdadero nombre propio como consecuencia del más severo ejercicio de despersonalización, cuando se abre a las multiplicidades que le atraviesan de parte a parte, a las intensidades que le recorren.
Giles Deleuze

31

Jul

La piedra en la que todos tropiezan

Los griegos ignoraban el concepto de pecado como lo concibe el cristianismo. Sin embargo, tenían a la hybris o desmesura (orgullo) como la principal falta que podía desencadenar la ira de los dioses.

El orgullo, es el exceso de confianza o falta de humildad a la hora de proceder frente al otro.  Y esto que se relaciona con la teoría del don y su justa medida es lo que ahora llamamos dignidad.

Tanto quien da en exceso perdiéndose en el otro desafía al destino como quien se muestra mezquino o avaro.

Tan orgulloso es quien sabiéndose en abundancia hunde al pobre con su dádiva, como el que necesitando no abre la mano para recibir lo que su prójimo le ofrece en ayuda.

La persona que comete hybris es quien pretende más de lo que le corresponde: dinero, amor, tiempo, responsabilidad  y paciencia. No importa qué, si es un exceso, las fuerzas del universo se moverán para retar al pretencioso.

La hybris se relaciona con el exceso tanto del iracundo, como del cobarde. Del que hace y el que deja hacer. En el mismo Caronte van el pirata que zaquea el puerto o el falso bueno que con palabras y solo buenas intenciones, no tiene forma de ser consistente en los hechos.

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16

May

Dharma, always dharma

Dharma, always dharma

21

Nov

La libertad y la razón son corolarios. Su acción es recíproca. Cuando los hombres son libres triunfa la razón, cuando los hombres son racionales la libertad se impone.
Ayn Rand

15

Nov

Soy el campeón del mundo en un juego que nadie conoce…

Fotos y texto: Maca Lara Dillon

Como lo he mencionado anteriormente, Xul Solar era el inventor y Borges conservará la frustración de nunca haber podido jugar el panajedrez de Xul.

Desde un sistema duodecimal basado en las doce casas del zodíaco tanto chino como solar, pasando por un  panajedrez, juego que funcionaba como sistema de creación mística-lógica de palabras para uno de los dos idiomas que inventó, la panlengua y el segundo fue el neocriollo, una mezcla del portugués y español.

Leopoldo Marechal escribió sobre el Pan-Ajedrez, en Cuadernos de Mr. Crusoe N° 1 acerca del juego y Solar:

A mi entender, Xul Solar y Macedonio Fernández, unidos ambos en una misma empresa intelectual, que se cumplió en un mismo espacio (Buenos Aires) y en un mismo tiempo (el de la revolución martinfierrista) no han sido tratados aún en su aleccionadora profundidad, sino en las vistosas exterioridades que sin duda presentaban el uno y el otro y que se reducen al frívolo terreno de las anécdotas. En el caso de Xul aún se ignora que su signo (o sansigno, como decía él en su idioma neocriollo) fue el de una demiurgia constante o el de un ‘Fuego creador’ que lo encendía sin tregua y a cuyo mantenimiento consagró todos los combustibles de su alma. Lanzar al mundo criaturas nuevas, ya se tratase de un idioma o un juego, era un ‘acto de amor’ que realizaba él para los hombres, a fin de que se comunicaran en la universalidad de un lenguaje o en el field recreativo de un tablero de ajedrez. En tal sentido, Xul Solar tuvo el impulso caritativo de aquel ‘buen ladrón’ que fue Prometeo

El panjuego, etimológicamente significa el juego total, o el juego por esencia y excelencia. Muchas veces, al oír las explicaciones que nos daba Xul en su tentativa de enseñarnos las reglas de aquel juego increíble, me preguntaba yo qué metafísica razón lo había lanzado a su empresa lúdica. Y tuve una respuesta cuando, en el Manava Dharma Sastra leí lo siguiente: ‘ Los períodos de los Manu son innumerables, así como las creaciones y destrucciones del mundo; y el Ser Supremo las renueva como jugando’. Como jugando: vale decir que la Creación Divina es un juego, y que Xul, al crear el suyo, habría imitado al artífice divino, como buen demiurgo que fue.

Pero esta primera conclusión mía reclamaba otra: en ese juego de la existencia universal entramos todos como ‘piezas’ en movimiento, y somos alfiles, peones, caballos o reyes. Cada pieza responde a su destino inalienable, como también lo dice el Manava Dharma Sastra: ‘El Ser Supremo asignó desde el principio, a cada criatura en particular, un nombre, actos, y una manera de vivir’. Y concluye más adelante: ‘Cuando el soberano maestro ha destinado a tal o cual ser animado a una ocupación cualquiera, este ser la desempeña por sí mismo todas las veces que vuelve al mundo’. El panjuego de Xul propone a todos, y amorosamente, su imagen o simulacro de la vida; y cada uno puede jugarlo, como en la vida, según sus propias y determinadas posibilidades: frente al tablero, el astrólogo moverá sus planetas, el matemático sus guarismos, el alquimista sus elementos y el jugador común la tabla cambiante de sus acciones y reacciones.

Recuerdo que una vez, refiriéndose a su invención, Xul Solar me dijo:

- Este juego tiene la ventaja de que ninguno pierde y todos ganan al fin. Y meditando en esa ‘felicidad’ y esa ‘facilidad’ que otorgó él a sus jugadores, me digo ahora y le digo al numen venerable de Xul:


– Si tu panjuego estuviera, como sospecho, en analogía con el jugar divino ¡qué bueno sería comprobar al fin que todos hemos ganado y ninguno perdido en este ajedrez existencial a que fuimos lanzados por el Celeste Jugador.


Se pueden ver algunas fichas del juego y la transcripción del texto que comparto, en el blog Zona Moebius

Faltará espacio para enumerar y explicar sus inventos, que incluyen una modificación de la notación musical y del teclado de piano. Todo lo cual pone en evidencia el frenesí creador, sus convicciones espirituales e intelectuales  y el compromiso con el mundo estético.

Cuando muere Xul Solar, queda su esposa-discípula Micaela Cadenas “Lita” a cargo de su legado. Un largo desierto comenzó y en cuya travesía la meta era conservar la memoria y obra del pintor, así como buscar su difusión.  Teresa Tedín, que pudo conocerla, asegura que esta mujer, que muchos pretenden reducen a una empleada pública, además de dominar el neocriollo  tenía una amorosa vocación por el trabajo de su esposo.

Ella logró identificar a Natalio Povarché , el hombre que lideró la “reencarnación” artística de Xul Solar, al hacer realidad el museo que lleva su nombre y que fue inaugurado en los `90, cumpliendo con las especificaciones estéticas y astrológicas que el pintor había soñado, y que el arquitecto Pablo Beitia, supo plasmar. Se espera que en mayo esté lista la  casa para ser abierta al público.

Dicen, que Xul Solar predijo que su obra sería entendida a partir del 2000. Cierto o no, vale la pena aceptar la invitación a jugar, a soñar a reinventar. Laprida 1212, Buenos Aires.

09

Oct

Borges y Solar, en la misma paleta



La vida de Jorge Luis Borges, fue atravesada por la presencia de Xul Solar, y viceversa.  La relación de ambos estuvo marcada por la admiración mutua, el interés por la búsqueda de la experiencia mística, la creación de nuevas lenguas, su dominio, y juegos lógicos. Borges era 12 años menor a Solar.

La relación entre Jorge Luis Borges y Xul Solar, es “Tlön, Ubqar, Orbis Tertius”o  el cuento que describe un planeta utópico creado por una red de sociedades secretas entre las que se encuentran ingenieros, geómetras, pintores, poetas, metafísicos y astrónomos.  Un “códice” masónico perfecto. Allí quedan descritas las particularidades de ese auténtico mundo paralelo.

Alicia Ardila, Profesora de Literatura y Miembro de la Asociación Borgesiana de Buenos Aires, se refiere a este lugar creado por la literatura borgeana como un homenaje: “…que su amigo X Xul haya tenido la capacidad de crear palabras, de  inventar palabras era algo que él admiraba profundamente. Está en Tlön, que habla sobre cómo un mundo puede ser a partir de una idea, de su creación. La lengua de Tlön es un homenaje a la invención de su amigo astrólogo y pintor.  Cada vez que Borges juega con el lenguaje, nos lleva a pensar en Xul Solar”.

El pintor-astrólogo, estudiaba constantemente la Cábala y se puede interpretar que de ella obtiene esta fuerza creadora de palabras a través de sus los dos lenguajes creados: el neocriollo y la panlengua. “Xul Solar sabe que la palabra es creadora, ella guarda el poder creador de divino. Aquel que articule correctamente las letras del nombre, va a ser el creador. Y Borges es un gran palabrista. Él se conecta con el mundo a través de la palabra. Ese es un punto en común entre ambos, los dos buscan inventar palabras y lenguajes, con sentido y causa,” asegura Ardila.

Puede suceder entonces que Borges lo invite a uno a conocer a Xul Solar y viceversa.

20

May

Tributo a Sorolla por María Dillon Bahamonde

Tributo a Sorolla por María Dillon Bahamonde